Luego de dos años intensos de la pandemia por COVID-19, los panteones La Soledad y el municipal de Toluca han abierto sus puertas, sin restricción, para quienes visitan a sus madres fallecidas, aunque este tipo de visitas a las tumbas de quienes alcanzaron el descanso eterno, no volvió a ser lo mismo como antes de esta enfermedad, pues en el panteón General, por ejemplo, los floreros o botes de lámina no se han visto atiborrados de flores y son contadas las personas que limpian los lugares de sus familiares.



Previo a esta fecha tan significativa para los mexicanos, como lo es el 10 de Mayo, éstos recintos sagrados lucieron limpios de basura y maleza, gracias al mantenimiento previo que se les realizó.

Al platicar con algunos de los caposanteros del panteón La Soledad, comentaron que el fin de semana pasado sí hubo aceptable afluencia de personas, “ya que casi se acabo la pandemia si vino mucha gente y ahora ya el cupo no es limitado como el año pasado, pueden entrar familias enteras a visitar a sus mamás fallecidas”, dijeron los empleados abocados a la limpieza de los pasillos que conducen a las tumbas.

Sin embargo, a unas horas de que se celebre el Día de las Madres, los panteones lucen semi vacíos de gente y de flores, mientras que, lo que más pudo traer la gente fueron racimos de nube, que es una de la flor más económica y son contadas las tumbas que lucen con enormes arreglos florales.

Es de referir que en 2020, a estas fechas transcurrían apenas casi dos meses de pandemia y todos los cementerios del país fueron cerrados al público para evitar mayores contagios del nuevo coronavirus, y el año pasado el aforo permitido fue del 50 por ciento, es decir, solo se permitía el acceso a dos personas y se prohibió el comercio ambulante.

Era obligatorio el uso de cubrebocas, guardar la distancia social de un metro y medio y en la entrada había gel antibacterial para los visitantes, mientras que el horario fue restringido de 8:00 a 15:00 horas.

Posterior a esta fecha, del 10 de mayo del año pasado, nuevamente los cementerios fueron cerrados y solo había inhumaciones, por lo que la pérdida económica para los comerciantes y quienes hacían limpieza en las tumbas fue importante, pues en anteriores años, las personas que limpiaban y acarreaban el agua obtenían lo suficiente de dinero para la manutención de sus familias hasta por un mes, de acuerdo a lo que señalaban.

En el Estado de México hay aproximadamente mil 300 panteones, de estos 37 están en Toluca, pero solo dos son administrados por el ayuntamiento y el resto por las delegaciones.

Por ADX