
Fiscalía investiga presunta red de extorsión en verificentros del Edoméx
La investigación apunta a cobros millonarios, bloqueos del sistema, restricciones de hologramas y presuntas amenazas contra concesionarios
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) investiga una presunta red de extorsión que habría operado en verificentros de la entidad desde finales de 2023, mediante el cobro de cuotas económicas a concesionarios a cambio de permitirles continuar con sus actividades.
De acuerdo con las indagatorias, el entonces director general de Control de Emisiones Atmosféricas, identificado como Raúl “N”, habría solicitado a propietarios y administradores de verificentros pagos mensuales de hasta 200 mil pesos por establecimiento, incluso cuando contaran con la documentación correspondiente para operar.
Ante el temor de sufrir bloqueos en el sistema, restricciones de hologramas o problemas para renovar sus permisos, algunos concesionarios presuntamente entregaron cantidades de entre 30 mil y 100 mil pesos.
La investigación señala que posteriormente habrían surgido nuevos cobros, entre ellos un supuesto pago retroactivo de 162 mil 500 pesos por verificentro. Para marzo de 2026, las exigencias presuntamente llegaron hasta los 500 mil pesos por cada línea de verificación.
La Fiscalía estima que la estructura investigada pretendía obtener más de 430 millones de pesos adicionales antes de noviembre de 2026, considerando el número de líneas de verificación existentes en la entidad.
Presuntos cobros también habrían afectado a automovilistas
Las autoridades investigan además si parte de estas exigencias económicas fueron trasladadas a los usuarios de los verificentros.
Según las indagatorias, esto habría contribuido a la aparición de los llamados “brincos”, mediante los cuales algunos automovilistas realizaban pagos para evitar determinadas sanciones o para solucionar situaciones relacionadas con verificaciones extemporáneas o vehículos que no aprobaban las pruebas.
Otro de los aspectos bajo investigación es el funcionamiento del sistema electrónico encargado de controlar las verificaciones y la entrega de hologramas.
La FGJEM detectó que los verificentros podían ser bloqueados y posteriormente reactivados de manera remota. Las causas señaladas podían ir desde irregularidades en las instalaciones o equipos de cómputo hasta inconsistencias detectadas mediante las cámaras de vigilancia.
La Fiscalía también indaga posibles restricciones en la entrega de hologramas, situación que habría impedido a determinados establecimientos continuar con sus operaciones hasta cumplir con las exigencias investigadas.
Investigan amenazas y presiones contra concesionarios
Las autoridades también investigan presuntas amenazas contra concesionarios y sus familias, así como posibles presiones para que algunos empresarios cedieran porcentajes de sus negocios.
De acuerdo con la investigación, los pagos presuntamente se realizaban principalmente en efectivo en distintos puntos de la Ciudad de México y, en algunos casos, mediante citas previamente acordadas y mecanismos de acceso a inmuebles.
Entre el 10 y el 14 de agosto, la Fiscalía realizó operativos en cinco verificentros ubicados en Nezahualcóyotl, Almoloya de Juárez, Coacalco y Tlalnepantla. Asimismo, fueron cateadas oficinas de la Secretaría del Medio Ambiente en Tlalnepantla y Metepec, donde se localizaron indicios relacionados con la investigación.
Dos detenidos permanecen bajo proceso
Raúl “N” y Carlos Eduardo “N” fueron detenidos el pasado 10 de agosto. Posteriormente, el 16 de agosto, ambos fueron vinculados a proceso.
Raúl “N” enfrenta acusación por el delito de extorsión agravada, mientras que Carlos Eduardo “N” es investigado por abuso de autoridad. Ambos permanecen bajo prisión preventiva en el penal de Chalco.
Las personas imputadas deben ser consideradas inocentes mientras no exista una sentencia definitiva en su contra.
La investigación continúa para determinar el número de verificentros que pudieron haber sido afectados, el monto total de los recursos presuntamente obtenidos y la posible participación de otras personas en el esquema.
