Este año ha habido considerables afectaciones al sector agrícola provocadas no sólo por la caída de granizo que causaron la pérdida de plantaciones enteras de maíz y papa, sino por la mala gestión en el manejo de agua de las presas mexiquenses, advirtió Javier Escamilla, presidente de la Unión Ganadera.

Del total de las presas que se encuentran dentro de territorio mexiquense, dos de ellas del Sistema Cutzamala, y la única en buenas condiciones son la Madin, localizada en Naucalpan, que se acerca a los registros históricos, el resto se colocan al 50% o menos, de acuerdo con la medición que realiza el Sistema Nacional de Información de Agua (SINA).

Dicho fenómeno, señaló el representante del sector agropecuario, ha generado que los costos de producción se eleven, por lo que el aumento del precio impactará directamente a los consumidores; puso como ejemplo que, si el costo actual de un elote preparado en el centro de Toluca es de 20 o 25 pesos, este aumentará hasta los 35.

“El tema no es el costo del maíz, sino el de producción; el costo de los fertilizantes. El de maíz es precio regulado, aunque en el deber ser no siempre es así”, sentenció.

Señaló que el gobierno federal no tiene estrategias de desazolve, aunado a una mala administración de los recursos hídricos en bordos y presas como las de Valle de Bravo, Ignacio Zaragoza y Tepetitlán y Huapango, solo por mencionar algunas, un hecho que genera el encarecimiento de los procesos agrícolas, pues no hay agua para los plantíos.

«Por ejemplo, en esa zona norte se sembraba maíz cacahuazintle, que es uno tradicional del estado, pero si antes había 15 hectáreas ahora hay la mitad», señaló.

Dijo que en el caso de Toluca y Zinacantepec, los productores de papa redujeron en 30% el cultivo, y el impacto en el precio provocó pasar de ocho a 38 pesos el kilo.

Por ADX