
Crece el hartazgo social contra la tala clandestina; pobladores de San Pedro atlapulco Ocoyoacac toman acciones ante la falta de respuesta oficial
Ocoyoacac, Estado de México. La retención y posterior quema de tres camionetas presuntamente utilizadas por taladores clandestinos en la comunidad de San Pedro Atlapulco evidenció nuevamente el creciente descontento social ante la devastación de los bosques y la falta de acciones contundentes por parte de las autoridades de los tres niveles de gobierno.
Los hechos ocurrieron durante las últimas horas en la zona de La Marquesa, donde habitantes organizados decidieron intervenir directamente para impedir actividades relacionadas con la tala ilegal. La movilización derivó en el bloqueo de la carretera libre México-Toluca durante varias horas, generando afectaciones a la circulación vehicular.
De acuerdo con versiones de los pobladores, las unidades retenidas estarían vinculadas con grupos dedicados a la explotación ilegal de recursos forestales y tendrían origen en municipios vecinos como Xalatlaco, Ocuilan y algunas comunidades del estado de Morelos.
Vecinos de la región señalaron que la situación es resultado de años de omisión y falta de resultados por parte de las autoridades encargadas de proteger las áreas boscosas. Aseguran que la tala clandestina ha avanzado de manera constante en diversas zonas del sur y centro del Estado de México, afectando gravemente importantes reservas ecológicas.
La presencia de representantes del gobierno estatal se registró varias horas después de iniciados los hechos. Habitantes criticaron la tardanza en la atención del conflicto y señalaron que las mesas de diálogo ofrecidas por las autoridades no han generado soluciones efectivas frente al problema.
Asimismo, cuestionaron la ausencia de autoridades municipales durante el desarrollo de la protesta, al considerar que la defensa de los recursos naturales debe ser una prioridad para los gobiernos locales.
Los pobladores advirtieron que no permitirán que la devastación observada en otras regiones alcance los bosques de La Marquesa y reiteraron su exigencia de operativos permanentes, vigilancia efectiva y acciones concretas para combatir a los grupos dedicados a la tala ilegal.
La jornada dejó en evidencia el clima de tensión que prevalece en la región y el creciente reclamo ciudadano por una respuesta más firme frente a uno de los principales problemas ambientales que enfrenta el Estado de México.

