POBLADORES FRENAN LA DESTRUCCIÓN; AYUNTAMIENTO “NO VIO NI OYÓ” NADA EN SANTIAGO TIANGUISTENCO
La destrucción de un inmueble en Santiago Tianguistenco no fue detenida por el ayuntamiento, sino por los propios ciudadanos, quienes cansados y alarmados por el estruendo de maquinaria pesada, decidieron intervenir ante la total omisión de las autoridades municipales.
Durante días, los trabajos de demolición avanzaron sin freno. Vecinos cuestionan con ironía: ¿apoco el ayuntamiento no escuchó el ruido, no vio el polvo, no notó la salida constante de escombros? Para la población, resulta imposible creer que nadie en el gobierno municipal se diera cuenta de lo que ocurría.
Ahora, la presidenta municipal Erika Olea intenta deslindarse asegurando que los responsables eran “empresarios”, lo que ha desatado aún más enojo social. Habitantes señalan directamente a las áreas responsables y preguntan dónde estaba el director de Desarrollo Económico, Jonathan Vargas, y dónde la coordinadora de empresas, Sharon, mientras el inmueble era destruido.
La ciudadanía acusa que hubo negligencia, encubrimiento o complicidad, pues ninguna autoridad clausuró la obra ni actuó a tiempo. Fue hasta que los tianguistencanos alzaron la voz que la destrucción se frenó.
Ante el escándalo, pobladores exigen la destitución inmediata de los directores involucrados, al considerar que fallaron en su responsabilidad y dejaron en el abandono el patrimonio del municipio.
La indignación crece y la pregunta sigue en el aire: ¿quién permitió la destrucción y por qué el ayuntamiento guardó silencio?
ACUSAN DESINFORMACIÓN Y OMISIÓN: RATÉRIKA SEÑALADA POR PAGAR PÁGINAS Y EVADIR RESPONSABILIDADES
Crece la polémica en Santiago Tianguistenco luego de que ciudadanos acusaran a la presidenta municipal, apodada ya como “RatÉrika”, de pagar a páginas informativas de Toluca para desinformar sobre lo que realmente ocurrió en la demolición que indignó a la población.
De acuerdo con vecinos, mientras el ayuntamiento intenta minimizar los hechos y desviar la atención, se difunden versiones que buscan limpiar responsabilidades y confundir a la opinión pública, lejos de aclarar quién autorizó y permitió la destrucción.
La alcaldesa ha señalado que los responsables fueron supuestos “empresarios”, sin embargo, la ciudadanía cuestiona con firmeza: si realmente fueron empresarios, dónde está la responsabilidad del director de Desarrollo Económico, Jonathan Vargas, y de la coordinadora de Empresas, quienes tendrían la obligación de supervisar, regular y actuar ante este tipo de actividades.
Para los habitantes, resulta evidente que existe una cadena de omisiones dentro del gobierno municipal, ya que ninguna dependencia intervino a tiempo ni frenó la obra, pese a que los trabajos se realizaron durante días.
La inconformidad social va en aumento y la exigencia es clara: que se rindan cuentas, se sancione a los responsables y se deje de manipular la información, pues —afirman— Santiago Tianguistenco no merece un gobierno que desinforme y se esconda detrás de terceros.